Síndrome de dolor regional complejo terapias
Síndrome de dolor regional complejo terapias Las personas que sufren de síndrome de dolor regional complejo pueden recibir terapias para aliviar los síntomas y mejorar su calidad de vida. Estas terapias incluyen la terapia física, la terapia ocupacional, la terapia comportamental y los medicamentos.
Síndrome de dolor regional complejo terapias. El síndrome de dolor regional complejo (CRPS) es una afección crónica de dolor que afecta a los miembros, generalmente una mano, un brazo, una pierna o un pie. Esta condición se caracteriza por dolor intenso, hinchazón, sensibilidad exagerada, disminución de la fuerza muscular y cambios en el color y temperatura de la piel. A menudo, la causa del síndrome de dolor regional complejo no se conoce. La mayoría de las personas con CRPS experimentan un dolor crónico que puede durar meses o años. La causa del dolor puede ser una lesión menor o una enfermedad antes o después de una cirugía.
Existen varias terapias para tratar el síndrome de dolor regional complejo. Estas incluyen medicamentos para el dolor, fisioterapia, entrenamiento de fuerza y rehabilitación psicológica. Se ha demostrado que los medicamentos para el dolor son eficaces para aliviar el dolor crónico. Los fármacos anticonvulsivos, los corticosteroides y los bloqueadores del sistema nervioso autónomo también se han utilizado con éxito. Además, los medicamentos opioides se usan para aliviar el dolor intenso. La terapia física y el ejercicio pueden ayudar a mantener la flexibilidad, fortalecer los músculos débiles y reducir la rigidez.
Las sesiones de terapia ocupacional también se pueden utilizar para ayudar a las personas con CRPS a mejorar su función. El entrenamiento de la mente puede ayudar a las personas con CRPS a reconocer los patrones de pensamiento negativos que pueden aumentar el dolor y la ansiedad. La terapia cognitiva conductual (TCC) se ha utilizado con éxito para ayudar a las personas a controlar su dolor. Los tratamientos alternativos, como la acupuntura, el masaje y el yoga, también pueden ayudar a aliviar el dolor. La terapia de láser de bajo nivel también se ha utilizado con éxito para aliviar el dolor y mejorar la circulación. La terapia con crioterapia también se ha utilizado para reducir el dolor y la inflamación. Las terapias complementarias como la terapia de grupo, el apoyo emocional, los programas de dolor crónico y el apoyo de familiares y amigos son importantes para ayudar a las personas con CRPS a llevar una vida normal.